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Viernes, 17 de febrero de 2006

Colombia: Elecciones 2006. Retos, dificultades y papel de los medios

Por Gloria Ortega Pérez
Directora de Medios para la Paz


Un grupo de 32 periodistas de regiones como Arauca, Barrancabermeja, Bucaramanga, Barranquilla, Cali, Cauca, Cúcuta, Florencia, Manizales, Medellín, Mocoa, Montería, Pasto, Pereira, Puerto Asis, Quibdó, Sincelejo, Valledupar, Villavicencio, Neiva, Tunja y Bogotá se reunieron en la capital colombiana para debatir, estudiar y analizar los retos, potencialidades, dilemas y responsabilidades de la prensa en época electoral. La actividad fue organizada por Medios para la Paz y la Fundación para la Libertad de Prensa, con el apoyo financiero de Reporteros Sin Fronteras Suecia y de Internacional Media Support. A partir de entonces, Medios para la Paz creó esta sesión, el objetivo es recopilar documentos útiles para analizar el panorama electoral, publicar diagnósticos nacionales y regionales sobre el cubrimiento del proceso electoral, presentar una guía o instructivo para la labor periodística en dichos contextos y reseñar enlaces y fuentes relacionados con la temática.

Medios para la Paz hace parte del Comité de Protección a Periodistas y desde su vinculación, además de ser partícipe en las decisiones que allí se tomen respecto a la atención de los riesgos y amenazas contra los periodistas, ha promovido, durante ocho años, la capacitación y la formación de los colegas con miras a contribuir a un mejor cubrimiento periodístico de temas de la realidad colombiana que debilitan o ponen en riesgo la democracia en el país.

Así mismo, consideramos que el buen ejercicio del periodismo actúa como un mecanismo de protección, puesto que creemos que en cuanto a mayores elementos de contexto y éticos tengan los periodistas, mayor capacidad tendrán para informar de manera imparcial y responsable.

Ad portas de un proceso electoral y en un contexto de negociaciones y desmovilizaciones con las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), es urgente que los periodistas---como voceros y formadores de la opinión pública--- tomen conciencia de su importante papel en esta coyuntura. Para ello se hace necesario contar con una información cierta y precisa que pueda ser recopilada entre colegas sobre las condiciones favorables o desfavorables de cada región y la existencia o ausencia de garantías electorales. Es importante que los reporteros puedan compartir experiencias periodísticas exitosas en diferentes regiones del país y múltiples esfuerzos y herramientas profesionales que les permitan realizar un trabajo más responsable que responda al reto histórico del país.

En épocas preelectorales, según ha precisado los estudios de la Fundación para la Libertad de prensa, FLIP, aumentan considerablemente las amenazas, intimidaciones y riesgos de los periodistas y por tanto los derechos al acceso a la información de los comunicadores y de la ciudadanía a estar debidamente informada, se ve notablemente lesionada.

Medios para la Paz MPP, por su parte, ha querido promover entre los periodistas, el análisis y la reflexión sobre la realidad colombiana, y disminuir sus riesgos a través de un mejoramiento del nivel profesional. MPP considera de suma importancia realizar actividades de prevención, a través de capacitación y campañas de sensibilización.

Es así como ---con apoyo de distintos y destacados cooperantes--- hemos realizado más de 80 talleres de formación para cerca de 2000 comunicadores de medios masivos de información, populares y de ONG. Durante los últimos tres años y el desarrollo de estos proyectos nos han permitido un intercambio constante de información sobre el oficio, los dilemas, deberes y responsabilidades de la prensa, así como sobre las trampas que imponen los guerreros o los sectores políticos corruptos, y de esta manera velar para que la información no convierta a los periodistas en participantes inconscientes del conflicto o el debilitamiento de la democracia.

Una alianza entre MPP y la FLIP, a través de la suma de esfuerzos y experiencias respecto a un tema que compromete los destinos de un país como Colombia, no sólo es pertinente sino urgente. Estamos seguros que en cuanto mayor comprensión tengan los periodistas del sistema electoral, las reglas de juego que existen en este campo, las presiones, intimidaciones, falta de garantías y seguridad para llevar a cabo este proceso, mayores posibilidades tendrán para ofrecer a los ciudadanos información confiable, independiente y libre que permita formar una opinión pública analítica y capaz de intervenir en las decisiones públicas.

Durante una de las actividades recientemente desarrolladas por MPP, la periodista Martina Hahn, quien se despeñaba como Subdirectora del Programa de Medios de Comunicación y Democracia para América Latina, de la Fundación Konrad Adenauer y hoy miembro de Medios para la Paz afirmó: “Cuando abrimos un periódico o encendemos la televisión, (nos damos cuenta) que la cobertura periodística de campañas electorales no siempre es la ideal. (…) Especialmente durante las campañas electorales los periodistas deben y tienen que observar, analizar y “traducir” para el elector lo que plantea el candidato. Lamentablemente en muchas ocasiones la cobertura en épocas de campañas electorales se reduce a la repetición por parte de los medios, sin crítica alguna, de los slogans del candidato. Los periodistas no se preguntan: ¿Quién es esta persona? ¿Qué prometió el candidato, si es que ya postuló hace algunos años – y qué aspectos que ofreció nunca pudo concretar? ¿Cómo quiere realizar y financiar sus promesas?”, reflexión que sin duda compartimos, pero que además motiva de manera urgente la realización de este proyecto.

El caso de Colombia no es distinto, estas palabras describen muy bien un contexto respecto a lo que pasa en la etapa pre electoral con relación a los medios de información y la posibilidad que tendrían de ofrecer una mejor y mayor información a los ciudadanos para que puedan tomar una decisión clara, objetiva y responsable al momento de asistir a las urnas. Pero además, por otro lado, hay que identificar qué condiciones existen, favorables o no, para realizar un cubrimiento más acertado de este tema, tan definitivo para el rumbo político, social y económico de las naciones.

En Colombia los dilemas y retos son aún más difíciles de cumplir si tenemos en cuenta que el proceso electoral previsto para el 2006, coincide con un momento de grandes desmovilizaciones por parte de los paramilitares. Según cifras recientes, se cree que el año próximo el país estará ante un escenario de cerca de 30 mil excombatientes de todos los grupos armados en trance de volver a la vida civil y en un proceso electoral para elección presidencial y parlamentaria.

Lo cierto es que las zonas con menos garantías y seguridad para un libre ejercicio del voto y del desarrollo del proceso electoral, coincide con aquellas que han sido escenario de grandes desmovilizaciones. Según el senador Javier Cárdenas “No es ningún secreto. Los paramilitares están detrás de la salud, detrás del chance (lotería) y de todo lo que produce dinero en la Costa. En Córdoba, donde la salud mueve 30 mil millones de pesos al año, las presiones empezaron a sentirse en el 2001. (El Tiempo septiembre 26 2005).

En esta misma edición, El Tiempo denunció que: “...el concejal que logró la segunda votación más alta en las últimas elecciones en Santa Marta, Ignacio Rodríguez, hoy detenido y pedido en extradición, fue reivindicado por las AUC como representante de los paramilitares en la Sierra Nevada”.

El artículo revela igualmente que la política cordobesa se vio sacudida cuando Jairo Angarita, segundo al mando de las autodefensas de Salvatore Mancuso, ya desmovilizado, dijo públicamente que el cargo de Secretario de Salud del departamento se negoció en el campamento de ese grupo armado.

Existen en el país, estudios y análisis sobre la interferencia de los actores armados en la vida política del país que ofrecen contexto sobre esta problemática y alertan a la sociedad. Estudios que merecen ser conocidos por la prensa, y a través de ésta, por la sociedad en general, como el que refleja cómo se fue dando un atípico proceso de consolidación política en las elecciones de Congreso del 2002 y de mandatarios locales del 2003, tras la toma paramilitar de ciertos territorios , y aquellos que se refieren a esta incidencia, en el caso de grupos guerrilleros.

Existen también reflexiones y experiencias positivas por parte de algunos medios de información (masivos y comunitarios) que es importante conocer y compartir entre periodistas con el fin de lograr un cubrimiento responsable y libre de los procesos electorales.

Citamos como ejemplo, el caso de Tele Antioquia (canal de televisión) cuya preocupación permanente por el tema de la calidad de la información en medio de los procesos electorales, ha permitido el surgimiento de pautas y prácticas profesionales que merecen ser conocidas entre colegas.

De igual manera, radios comunitarias del Oriente Antioqueño y Caquetá (zonas afectadas por el conflicto armado) han iniciado metodologías que garantizan la equidad en los debates con participación ciudadana igualmente equitativa, y también la protección de sus periodistas y la supervivencia de los medios, independientemente de quién sea el elegido.

Tanto Medios para la Paz como la FLIP con el apoyo de Reporteros Sin Fronteras Suecia e Internatinal Media Support, deseamos hacer un aporte a la democracia colombiana con la realización de este Seminario Taller LOS MEDIOS DE INFORMACIÓN EN EL PROCESO ELECTORAL 2006. RESPONSABILIDADES Y RETOS PARA LA PROTECCIÓN DE LA INFORMACIÓN Y LOS PERIODISTAS, hacia el mejoramiento del cubrimiento periodístico de los procesos electorales. Tenemos la convicción de que somos capaces de incidir en el cambio de actitudes y rutinas profesionales para el tratamiento de este tema, sin desconocer las condiciones reales que existen para ello.

Por eso, lo primero que nos compete es conocer y reconocer el ‘ambiente’ nacional que existe para cubrir este tema, teniendo en cuenta las prácticas que han venido realizándose históricamente: las dinámicas políticas, las condiciones de la región y de los actores que allí han estado involucrados, las presiones, las intimidaciones y amenazas, y la forma cómo los medios de comunicación han optado por informar sobre el tema. Este es el sentido de este encuentro: realizar una observación sobre la problemática y las posibles salidas profesionales con la puesta en común de experiencias y metodologías. Igualmente, conocer los dilemas, los vacíos, las necesidades, los peligros y riesgos según las especificidades de cada región.

A partir de ello, y valorando las circunstancias locales y nacionales, ofrecer información sobre el sistema electoral Colombiano, sus cambios, nuevos conceptos y la manera de aplicarlos. Así mismo, construir de manera colectiva, una serie de alternativas y herramientas profesionales que les permita cubrir mejor el proceso electoral, aun cuando existan condiciones desfavorables para ello, y cumplir con la función social que la ciudadanía espera del periodismo y los periodistas.

La situación descrita en el 2000 por Javier Darío Restrepo al hacer un recuento de la situación del periodismo en los últimos 15 años no ha cambiado: “Situados en medio de los cinco fuegos –guerrilla, paramilitares, militares, narcotraficantes y delincuentes a sueldo de funcionarios corruptos- los periodistas colombianos sienten que la suya es la más peligrosa profesión del país. Colombia se ha convertido en un territorio minado para los periodistas”.

“La violencia y las amenazas, así como la política de información del actual gobierno, la autocensura y la limitación de los medios han convertido a Colombia en un país con un déficit informativo, donde existe una gran distorsión en la información que se pública. La situación es tan delicada que en algunas partes de Colombia, a pesar de existir medios de comunicación, difícilmente se puede hablar de una libertad de prensa y expresión”, concluía en uno de sus apartes el Informe Libertad de Expresión en Colombia de Reporteros Sin Fronteras Suecia luego de su misión en noviembre del año pasado. En su más reciente informe, de abril de 2005, las cosas tampoco han variado significativamente.

Sin embargo, los periodistas colombianos estamos empeñados en defender la verdad y hemos encontrado en la ética y el profesionalismo, el arma más eficaz contra los guerreros.

“De todas las vocaciones del hombre. El periodismo es aquella en la que hay menos lugar para las verdades absolutas. La llama sagrada del periodismo es la duda, la verificación de los datos. La interrogación constante. Allí donde los documentos parecen instalar certeza, el periodismo instala siempre una pregunta. Preguntar, indagar, conocer, dudar, confirmar cien veces antes de informar: esos son los verbos capitales de la profesión más arriesgada y apasionada del mundo”, nos aterriza el periodista argentino Tomás Eloy Martínez.

Por esto se hace necesario mencionar su responsabilidad como instrumento que propicie y permita la participación social. Para muchos, una participación ciudadana más amplia es necesaria para construir un sentido de ‘propiedad’ de los acuerdos y de esta manera fortalecer concensos. Por esta y otras razones, el periodismo debe ser ajeno al unanimismo, a la polarización y a los intentos de cualquier gobierno por lograr su incondicionalidad. Vista así, pienso que la prensa no debe ser considerada como el cuarto poder, sino como un contrapoder.

“Si existe una religión civil y democrática, los medios son su clero. Y como clero, tienen sus propios tribunales, su derecho canónigo y gozan del privilegio del fuero eclesiástico. Sin embargo, el poder mediático acostumbra a repartir lecciones de moralidad, mientras su propia actitud adolece de un déficit evidente de normas éticas y así se produce una paradoja: sin libertad de prensa no puede haber democracia, pero la propia prensa no respeta algunos principios democráticos”, como lo señalará el filósofo francés Regis Debray.

No puedo terminar sin volver a citar a Ryszard Kapuscinski, el periodista polaco llamado por algunos el reportero del siglo, y quien coincide con Dizdarevic cuando afirma: “Estoy seguro de que esta profesión requiere algo de misión, de vocación, porque es muy dura y si no se tiene valentía es mejor cambiar de oficio. El gran periodismo es un arte que dura años”.

Nuestra tarea como periodistas es poner el dedo sobre la llaga. Es vigilar, preguntar, insistir. Es debatir públicamente en nuestros medios acerca del estado de la transparencia electoral en nuestros países. Es exigir mejoras. Y por supuesto: es mencionar qué iniciativas existen para elevar el nivel de transparencia - y a su vez decir claramente quiénes son las fuerzas e intereses que tratan de entorpecer e impedir ello .

Les agradecemos a todos y cada uno de ustedes el haber aceptado esta invitación. También a los expositores, panelistas y talleristas, un grupo de talentosos profesionales que compartirán con ustedes sus conocimientos.

Por: Juan Carlos Díaz Florez | Periodismo | Comentarios (0) | Referencias (0)

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